UniĂłn Bellavista, El EspĂritu Del FĂștbol
- Bernardo Barrientos
- 2 ago 2019
- 4 Min. de lectura
En al año 1894 un misterioso buque atracĂł en Antofagasta, al norte de Chile. Los colonos ingleses de la zona no sabĂan quiĂ©nes eran los tripulantes, ni quĂ© buscaban en esta zona remota. Sin embargo, se acercaron a ellos y los invitaron a un evento difĂcil de rechazar: un partido de fĂștbol.

En el comienzo, la gente jugaba al fĂștbol sĂłlo para divertirse. No habĂa dinero de por medio, ni programas deportivos, ni directores tĂ©cnicos que ganaran millones de dĂłlares, ni jugadores famosos y reconocidos en todo el mundo.
El fĂștbol, por su fanatismo, era el deporte mĂĄs hermoso del mundo. Los deportistas que jugaban los partidos para sus clubes lo hacĂan por pura pasiĂłn, con el entusiasmo que brinda el amor a la camiseta. Todos ganaban dinero de otras maneras, eran profesionales o trabajadores que disfrutaban del juego en su tiempo libre. Porque el fĂștbol es, al fin y al cabo, un juego para divertirse.
Luego el deporte se profesionalizĂł, o mejor dicho se convirtiĂł en un actividad rentable. Hoy en dĂa en un negocio multimillonario, donde empresas poderosas depositan montones de dĂłlares para auspiciar a tal o cual jugador.
Al resto de los clubes de fĂștbol, que existen por el simple motivo de jugar y divertirse, ahora se los llama âclubes amateursâ. Son entidades que subsisten gracias al entusiasmo y el amor por el deporte. Y son en realidad el verdadero corazĂłn del fĂștbol.
Tal es el caso de UniĂłn Bellavista, uno de los clubes mĂĄs antiguos de Chile y del mundo, que como todos empezĂł siendo amateur y hoy, para sorpresa de muchos, todavĂa lo es.
Rumbo a la Segunda DivisiĂłn
En el año 1894 un misterioso buque atracĂł en Antofagasta, al norte de Chile. Los colonos ingleses de la zona no sabĂan quiĂ©nes eran los tripulantes, ni quĂ© buscaban en esta zona remota. Sin embargo, se acercaron a ellos y los invitaron a un evento difĂcil de rechazar: un partido de fĂștbol.
Como es bien sabido, los ingleses inventaron el fĂștbol, o al menos lo reglamentaron y le dieron la forma con la que hoy lo conocemos. En esa Ă©poca Antofagasta era una pujante colonia inglesa. Y donde hay ingleses probable haya fĂștbol.
En 1896, dos años despuĂ©s de este mĂtico partido, un hombre llamado ZĂłcimo Astudillo liderĂł a un grupo de jĂłvenes entusiastas para fundar un club en el Barrio Bellavista de Antofagasta. Ese club se llamĂł el Deportivo UniĂłn Bellavista. AsĂ, donde antes habĂa poco y nada, se erigiĂł un club que perdura hasta hoy.
La Ă©pica de UniĂłn Bellavista es aĂșn mĂĄs digna de asombro si tenemos en cuenta que el club de fĂștbol mĂĄs viejo del mundo fue fundado en 1857 en Inglaterra. Se trata del Sheffield Football Club, seguido por el TSV 1860 MĂŒnchen, de Alemania, creado en 1860.
En 1889 se fundó el primer club español, el Recreativo de Huelva, apenas siete años antes de la creación del Unión Bellavista, que asà se convirtió en el segundo club mås antiguo de Chile, anticipado sólo por el Santiago Wanderers, fundado en 1892.
ÂżSabias que el partido para la inauguraciĂłn del estadio regional de antofagasta, U. bellavista jugĂł contra u. catolica? esto en presencia del Presidente de la RepĂșblica, don Jorge Alessandri. Triunfo para los cruzados por 3-1.
Rumbo a la Segunda DivisiĂłn
AdemĂĄs de su antigĂŒedad, lo admirable de UniĂłn Bellavista es que se mantenga como un club amateur a lo largo de su rica historia.
Varios años despuĂ©s de su fundaciĂłn, en 1964, el club se decidiĂł a dar un paso mĂĄs allĂĄ y solicitar su entrada a la Segunda DivisiĂłn del fĂștbol chileno. Para lograrlo, todo Antofagasta se puso a trabajar por el club. La Municipalidad, por ejemplo, anunciĂł que pagarĂa la mitad de los pasajes en aviĂłn para los equipos visitantes.
Sin embargo, en 1965 la AsociaciĂłn Central de FĂștbol (ACF) negĂł la postulaciĂłn de UniĂłn Bellavista. Eso, por supuesto, no detuvo a los dirigentes de UniĂłn Bellavista. Al año siguiente la ACF finalmente dio lugar a la postulaciĂłn del club, pero con la condiciĂłn que UniĂłn Bellavista se fusionara con otro club, el Portuario Atacama. Para peor, la ACF le dio dos dĂas para lograr este cometido. Como era de esperarse, semejante presiĂłn provocĂł todo tipo de discusiones entre los dos clubes, a tal punto que el mismo gobernador de Antofagasta tuvo que intervenir.
Finalmente la fusiĂłn tuvo lugar y en 1966 naciĂł el Club de Deportes Antofagasta. SerĂa apenas el comienzo de una larga historia por la auto superaciĂłn.
El camino a la gloria
El año 1989, casi 100 años despuĂ©s de la fundaciĂłn de la instituciĂłn, es el momento en el que UniĂłn Bellavista llega a la cima al coronarse nada menos que campeĂłn en el torneo amateur organizado por la AsociaciĂłn Nacional de FĂștbol Amateur (ANFA).
Llevado a cabo por la FederaciĂłn de FĂștbol de Chile, el campeonato premia al mejor club amateur chileno. Para UniĂłn Bellavista coronarse campeĂłn en esta categorĂa fue un hecho histĂłrico, la culminaciĂłn de un camino que habĂa empezado 100 años atrĂĄs.

Cientos de entusiastas, generaciones enteras en Antofagasta, movilizadas por un genuino amor al fĂștbol, festejaron el mayor logro del club.
Por supuesto que la Ă©pica de UniĂłn Bellavista no terminĂł allĂ. En el 2008, el club comenzĂł a participar en la Tercera DivisiĂłn, y lo hizo de local, en el Estadio Regional de Antofagasta, frente a Municipal Pozo Almonte. Fue un partido electrificante e histĂłrico, que terminĂł 4 a 3 a favor de UniĂłn Bellavista.
En ese primer campeonato en la Tercera DivisiĂłn el club terminĂł en el segundo puesto, lo cual lo habilitĂł a participar en la Primera B chilena. Por desgracia, fue derrotado por Naval y esa chance quedĂł frustrada.
Recientemente, el club se encuentra en la divisiĂłn de Honor de la AsociaciĂłn de Futbol Amateur de Antofagasta (AFA) Luciano Durandeau Prado. Luego de varias aventuras y traspiĂ©s, UniĂłn Bellavista otra vez se estĂĄ reinventando. Es una vuelta a las raĂces, a trabajar con esfuerzo con gente dedicada y sin intereses personales. El objetivo, como al principio, es generar deportividad y valores, y por supuesto volver a la divisiĂłn de Honor.
ÂżSerĂĄ finalmente la ocasiĂłn en la que UniĂłn Bellavista pueda conocer de nuevo la gloria? ÂżPodrĂĄ este club de mĂĄs de 120 años de vida glorificar el verdadero espĂritu del fĂștbol? Sea como fuese, UniĂłn Bellavista seguirĂĄ allĂ, ensalzando como durante dĂ©cadas la valentĂa y el entusiasmo de un grupo de personas que hacen lo que mĂĄs les gusta: jugar al fĂștbol. Nada mĂĄs ni nada menos.

